7/5/16

Por trece razones de Jay Asher

E. Ambar / 223 páginas / Autoconclusivo
No se puede detener el presente, ni tampoco rebobinar el pasado. El único modo de llegar a conocer el secreto… es darle al PLAY.

Clay Jensen es un adolescente como cualquier otro que encuentra, al llegar un día a casa, una misteriosa caja sin remitente dirigida a su nombre. El contenido no es otro que una serie de cintas de grabación, siete en total, que parece haberle enviado Hannah, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. A pesar del desconcierto que supone volver a oír la voz de Hannah, Clay descubrirá que son trece las razones por las cuales ha decidido quitarse la vida, trece caras de cassete y que, por ello, son trece las personas que deben escucharlas. Él es una de ellas. “Es un juego muy sencillo: primero las escuchas, luego las pasas” dice Hannah en la primera cara.

¿Qué razones son esas y qué tiene que ver él con ellas? A lo largo del día, Clay se irá obsesionando con las grabaciones y hasta recorrerá la ciudad con un mapa que ella misma le ha proporcionado. Pero he aquí un viaje distinto del esperado, un viaje donde el punto de llegada es precisamente el mismo que el de partida y en el que solo hacen falta unos nuevos ojos para verlo todo como por vez primera. Hannah irá desgranando poco a poco su vida en un intento de poner de manifiesto las consecuencias, grandes o pequeñas, de las cosas que hacemos y dejamos de hacer, y que cambian el mundo a veces sin darnos cuenta.

Habiendo comprendido más o menos el contexto, debo decir que muchos de los motivos que expone Hannah me parecieron sin sentido. De hecho, según mi punto de vista, había como dos o tres personas que de verdad no merecían estar en esa lista; no digo que fueran las mejores y más bondadosas personas del mundo (si yo los hubiera conocido, es probable que no nos llevásemos bien), pero al punto de provocar que alguien se suicide... no lo sé, me hace dudar. Sí, comprendo que en estas etapas delicadas hasta el más mínimo motivo puede gatillar la tragedia, pero siento que hubo un límite en el que solo podía pensar "esto solo son excusas".

A pesar de lo anterior, este libro me ha gustado mucho. Me gusta que tome en cuenta el tema del acoso escolar y la autoestima; de que a veces somos muy poco conscientes con lo que hacemos y el cómo tratamos a quienes viven a nuestro alrededor. Además, la trama de por sí es interesante y reflexiva. En mi caso el libro me atrapó lo bastante para leerlo de un tirón, ya que necesitaba saber quién seguía en la lista.

Nadie sabe con seguridad el impacto que tiene sobre la vida de los demás. A menudo no tenemos ni idea. Y aun así, hacemos las cosas exactamente igual.

El libro es detallista a un alto nivel, pero no se me ocurre alguna otra forma con la que pudo haber sido escrito, porque esto necesita detalles, porque la historia es interesante, toma un punto de vista no muy común y creo que el autor supo cómo narrarlo. Además, como la lista va nombrando al "menor culpable" al "mayor" (en realidad no recuerdo muy bien si era así o al revés), sólo quieres saber quién es el siguiente. También, el libro comienza apenas lo abres... ¡En serio!, aunque no me creas. El libro comienza cuando lo abres... Lo que mi gran pensadora interior quiso decir fue que: el libro tiene una introducción prácticamente nula, saltándose directamente al desarrollo, por lo que se pone bueno rápido. Gracias, gracias; Lo otro que fue bueno es que no se desviaba del tema, era solo el punto principal sin derivados, aunque sí hay partes que el protagonista, Clay, iba a, no sé, tomar el té y detallaban el momento contándote hasta las moscas del lugar.

Aunque es un libro totalmente dramático, yo esperaba muchas más emociones, más juegos con ellas o, por último, un poco más de sufrimiento al lector. No sé, haberme enamorado de algún personaje, querer ayudar a Hannah o aliviarme cuando alguien le dijera a Clay lo idiota que es... El punto es que el libro se prestaba para molestarnos en temas emocionales, y si bien hubo, fueron muy pocos, al nivel de poder contarlos con las manos o bien que no fuesen memorables.

Es una historia humana, sencilla, que toma un tema que te despejará la mente y te cuestionarás las decisiones, no sólo de Hannah, sino también de quienes la rodean, que a veces tomamos y olvidamos que por cada acción que hagamos, siempre habrá una consecuencia, y creo que eso es lo que este libro nos quiere transmitir y hacernos mejorar como personas.


2 comentarios:

  1. Por trece razones fue uno de los primeros libros que leí y logré conectarme mucho con la historia. Estaba pasando por una de esas "crisis" existenciales y me ayudó un poco con mis propios problemas. Me alegra mucho haberme encontrado con él, y que tú también lo hicieras :)

    ¡Un beso!

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    1. Creo que algo magnífico es cuando encuentras un libro (o serie, o película o, en realidad, cualquier cosa) que llega en el momento justo y logra abrirte los ojos. ¡Qué suerte! Podría decir que comprendo el porqué este libro fue tu "salvavidas", aunque nunca podré estar 100% segura.

      ¡Gracias por pasarte!

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